La Ruta de la Camelia o cómo descubrir lugares únicos de Rías Baixas siguiendo esta flor
El motivo de la perfecta adaptación de estos árboles ornamentales hace ya tres siglos se consiguió gracias a los suelos ácidos y bien drenados de la zona, que también cuentan con un cierto grado de humedad ambiental y se aprovechan del suave clima gallego para crecer y florecer, incluso, en invierno.